Cómo combatir la falta de interés en los proyectos

La falta de interés

Cada individuo tiene sus metas, sus objetivos que por lo menos a M/P quiere convertir en realidad. Para crecer profesionalmente hay que aprender, adquirir conocimiento que nos permita avanzar, desarrollar nuestras habilidades y  realizar las acciones o labores necesarias para llegar a nuestro fin. En el camino de la obtención de esa meta. muchos profesionales caen en la falta de interés acerca de las nuevas oportunidades tecnológicas que surgen  y se ciñen a su “zona de confort”.

Hay variables a nivel profesional que pueden derivar a una persona a esta situación:

  • Unas metas muy ambiciosas que no se cumplen, lo cual provoca desánimo por el camino, al encontrar obstáculos como la falta de tiempo, dinero o de recursos humanos.
  • Se le adjudica un proyecto que no es dentro del ámbito directo o fuera de su “zona de confort” y la falta de interés y la  propia “barrera mental hacia lo desconocido” lastra a la persona.
  • Una directriz a nivel presupuestario impide los objetivos marcados en un principio e impide desarrollar acciones que hubiera gustado realizar.

Todo ello deriva en una sola solución muy fácil de decir pero muy difícil de aplicar:

Si estamos en esa situación, debemos centrarnos, no abrumarnos y focalizarnos en nuestro objetivo. Atender a los pequeños procesos que día día hacen arrancar los proyectos y si se da el caso de que trabajas en equipo, hacer “piña” y no perder la paciencia. “Quién algo quiere, algo le cuesta”.

¿Qué pasa cuando queremos alcanzar la meta elegida pero la falta de interés de otra persona nos lo impide?

Te cruzas con un “gañan”, con una persona que no tiene ni repajolera idea de lo que habla y a pesar que le aconsejes de buena fé, sigue en sus “trece” y hace las cosas mal porque no se ha formado, no pone atención y le da igual “ocho que ochenta”.

Es cuando sale a relucir la mayor arma  que puede tener el profesional de la consultoría en Internet: la paciencia. Puedes ser inteligente, un crack con las herramientas y las bases de datos, pero si no tienes paciencia… 

La paciencia es muy necesaria para combatir la falta de interés propia, ajena dentro de tu empresa y fuera de ella. Porque de nada sirve maldecir y enfadarse, ya que reafirmas un comportamiento que no te beneficia en absoluto.

Hay que entender que las empresas son complejas, no todo es eficiente y te encontraras con buenos y también muy malos profesionales, y es ahí, con estos últimos, con los que más pondrás a prueba tus habilidades. Y si sales victorioso, no sólo habrá ganado tu empresa, sino que también habrás crecido como profesional.

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