El caso Coca Cola: cuando la polémica roza el absurdo

Coca Cola polémica actor

El caso Coca Cola comienza con una campaña basada en un anuncio “blanco”, que nos habla de la relación padre-hijo, de fútbol y del amor juvenil:

Un anuncio al estilo Coca Cola

El anuncio en sí es poco polémico fuera del ámbito futbolístico. No hay ningún recurso o factor que en un principio nos induzca a pensar que puede ser un anuncio ofensivo que incite a ser retirado.

El actor del anuncio, el origen de la polémica

Salta la “noticia” tras unos días. El actor del anuncio, Gotzon Sanchez, había participado en actos de apoyo a la izquierda abertzale y la movilización de los presos vascos.

La polémica y el absurdo

Algunos habréis escuchado alguna vez a Risto Mejide decir o hacer referencia a una frase de Michael Crichton sobre la “molestia” como potente herramienta de marketing:

Si cuando hablas nadie se molesta, eso es que no has dicho absolutamente nada”

Es verdad que la polémica puede ayudar a conocer una campaña. Pero en este caso, creo que está bastante claro que a Coca Cola le ha pillado de cierta forma, de sorpresa, la polémica política originada por las actividades políticas del actor.

Lo llamo absurdo al asunto, porque teniendo en cuenta que el actor no ha cometido ningún delito, ni ha ofendido públicamente a nadie y porque además ha estado bastante correcto en sus declaraciones post-polémica. Particularmente yo no soy simpatizante de sus ideas políticas, pero entiendo que no ha hecho nada delictivo, ha realizado su trabajo de actor correctamente y no hay ninguna razón por lo que la campaña debería ser retirada ni  para que sea vetada la campaña ni el actor.

Intereses de terceros y la supuesta retirada del anuncio.

Coca Cola no está ahora viviendo sus mejores momentos en cuanto a popularidad en España. La sombra del ERE de la empresa encargada de la distribución de los productos de la marca ha enturbiado la marca de bebidas y su venta de felicidad en lata.

No obstante, creo que teniendo en cuenta este contexto y la tesitura política en la cual se ha visto envuelto su última campaña, se ha favorecido que se siga con una atención especial a los posibles cambios o declaraciones de Coca Cola con respecto a la campaña. Ha habido quizás un atención especial a hacer “sangre”.

A los pocos días, varios medios se hicieron eco de que Coca Cola había retirado la campaña. Coca Cola por otro lado, comunicó que la campaña había finalizado porque no había alcanzado los resultados esperados.

Por el resto de comunicaciones oficiales de la marca, debo decir que creo que Coca Cola se ha comportado de manera correcta (siempre teniendo en cuenta que el supuesto de que no ha retirado la campaña). Un actor no debe ser juzgado públicamente ni penalizado por ello cuando no ha cometido delito ni ofensa pública hacia un tercero, y la campaña en sí no ha tenido ninguna connotación maliciosa que conlleve su retirada.

 

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