El engagement y la confusión de las marcas

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6415460111 dff858ea87 z 300x199 El engagement y la confusión de las marcasHace unos días, encontré una interesante reflexión en un post de Asier Albistur sobre su punto de vista del engagement y la construcción de relaciones estables entre marcas y consumidores.

Asier, inspirándose en una ponencia de Martin Weigel (Head of Planning at Wieden+Kennedy Amsterdam), expone que “los consumidores no quieren construir relaciones estables con las marcas, sino que escogen en cada momento aquella que les sea más útil (o tengan a mano). Rechaza conceptos como “fan”, “compromiso” o “engagement” porque a la gente “no le importa una mierda” este lenguaje.”

Expone que según Weigel, en el entorno digital cada vez más omnipresente, los usuarios no buscan interactuar con las marcas, sino que quieren interactuar entre usuarios como ellos.

Pienso que en tiene razón. Se ha manipulado y dado forma a conceptos con garra y atractivos pero que no se pueden exponer de manera cientifica y análitica de manera aplastante y contundente. Pero en gran parte porque muchas empresas aún no han apostado por ellos.

El propio sector ha propiciado la transgiversación de los conceptos relacionados con la relación marca-consumidor. Se ha querido vender que todas las empresas pueden ser Apple. “Apple mola. Apple es diseño. Apple es innovación. Todos quieren tener productos Apple. Nosotros con redes sociales podemos conseguir con tu marca algo parecido”. NO, eso NO es posible.

Cada empresa es un mundo, y cada producto requiere de diferentes estrategias de abordar al usuario, tanto online como offline. No puedes pretender si eres una empresa controvertida como Ryanair, utilizar las mismas estrategias de marketing que tiene Apple. Diferente sector, diferentes percepciones del consumidor. Sobre todo además cuando puedes ser una empresa que basa su negocio en el precio bajo y no le importa la atención al cliente de manera obsesiva.

Yo voy a proponer argumento: el concepto engagement no hace milagros. Internet y las redes sociales no son el maná.

Pero, si supuestamente las redes sociales no poseen una influencia real sobre la población, si creemos que aun la población española esta lejana de una interacción natural con las marcas., pues vale. No hagamos nada. ¿Para qué? Apostemos por la televisión y la radio, Internet es secundario Sigamos la línea de los que nos dictan nuestras agencias y asesores de cabecera. Ah, que eso tampoco garantiza rotundamente que lleguemos a nuestro consumidor.

Las empresas antes de la llegada de Internet, con sus campañas de publicidad, realizaban una tarea similar a la de cazar moscas con alfileres. Se quería captar la atención de un potencial consumidor cuando afinar y dar con él era harto difícil. Un buen mensaje no era garantía de éxito. Tampoco lo es ahora. Pero se puede canalizar mucho mejor ese canal entre marca y consumidor para que ese mensaje llegue a quién tiene que llegar.

Ahora voy a apuntar otro concepto muy recurrente en mis posts debido a que para mi es un gran clave: coherencia. Muchas empresas fracasan en su estrategia online porque no son coherentes. Quieren ser “cool” pero quieren mantener los vicios. Por ejemplo, si yo soy una empresa tipo Ryanair y abro un perfil corporativo en Twitter y doy soporte de atención al cliente , por mucho que atienda a la gente de manera excepcional, si de manera offline soy una empresa que parece que “me la sopla el cliente”, pues el esfuerzo realizado es prácticamente nulo.

Imagen:  CarbonNYC

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