El nuevo Monopoly social: a ver quién tiene más seguidores

El nuevo Monopoly social

Si nos ponemos a pensar sobre grandes tonterías dentro de los medios sociales,  obtener o recolectar seguidores por “simplemente tener” es una de ellas. “Quiero tener followers, quiero tener fans… “, los que trabajamos en servicios relacionados con Internet nos cruzamos con este tipo de frases de vez en cuando.

Dos cuestiónes: ¿por qué? y ¿para qué?

Hay una gran frase que me encontré en Internet un día:

Tener muchos followers en Twitter es como ser rico en el Monopoly”.

Y es, en parte, verdad. Si sólo te planteas una estrategia en redes sociales basada en Twitter y en tener seguidores por tener, teniendo como obsesión superar a otra cuenta de la competencia o que se tiene por referencia, el fin y objetivo es prácticamente nulo.

Si queremos ganar seguidores para expandir un contenido o un mensaje, éste se va a encontrar muy limitado y  va a ser difundido solamente en un sector de la población que está presente en esa red social (cabe la posibilidad de que el mensaje llegue a otras redes sociales, pero ese porcentaje de difusión a redes terceras es muchos casos, es reducido)

El espacio propio, ese viejo gran concepto

Una de las maravillosas cosas que  se ha dado lugar  en Internet son los espacios propios. Podemos entender como un espacio propio una web, un blog o entorno donde el administrador sea el propietario real y posea un control ilimitado de las funciones de dicho espacio.

Aparte, un espacio propio ofrece muchas más posibilidades que simple presencia en una red social.

¿Por qué tener un espacio propio y qué lugar tienen las redes sociales alrededor de este concepto?

  • Porque se puede montar un esquema donde se crea una comunidad que se retroalimenta de tráfico y contenido.
  • Porque tener una red social por tener, donde pones contenido ajeno y spameas con ofertas y promociones no tiene sentido a largo plazo, aparte de depender de un espacio del cuál no tienes control y puede someterte a restricciones de difusión (como Facebook).
  • En cambio, si posees un espacio propio, tienes la oportunidad de crear en mayor o menor medida, un círculo que difunda tus mensajes de tu espacio propio, mucho más complejos y elaborados que en una red social y a su vez se fidelicen de tu espacio propio y ajeno, por lo que será ese público mucho más susceptible de escuchar lo que tienes que decir en ambos universos. Ejemplo: Yo busco una temática o hashtag en Twitter, leo un tweet de una cuenta, voy a su enlace, me lleva a su blog. El post me gusta por lo que me suscribo al blog y al twitter. A partir de ahora soy susceptible de recibir información de ambos espacios, algo que simplemente con una red social quedaría bastante limitado.

A partir de aquí, podriamos reflexionar sobre el mensaje y qué podemos aportar a nuestros lectores y usuarios, pero eso es otro cantar del cual reflexionar en próximos post 🙂

Imagen:  bulliver

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