Gestionar un gran proyecto de marketing es como arreglar un Ferrari

Un proyecto de marketing es como una restauracion de un Ferrari F40

 

Es una similitud un tanto disparatada, pero la verdad es que las dos cosas tienen un gran parecido. Hace unos días, viendo un programa de televisión llamado “Fast ´n Loud” (que trata sobre restauración y venta de coches clásicos), pude verificar que la gestión de un gran proyecto de marketing digital comparten aspectos vitales con realizar otro gran proyecto como es la restauración de un Ferrari F40 y su venta.

Y… ¿por qué se parecen?:

1- Supone todo un reto.

Cuando se acepta la gestión de un proyecto de marketing para una gran marca y con un presupuesto de entidad, supone todo un ejercicio de responsabilidad y hasta de riesgo. Debemos cumplir unas expectativas y estar preparado para encontrar rápidas y efectivas soluciones a los obstáculos que podamos encontrar. Cuando se arregla un Ferrari, se da una situación similar. Es un gran reto, los arreglos de un coche de artesanía de alta gama son díficiles y costos y las espectativas de un Ferrari perfecto tras un arreglo de gran magnitud son bastante díficiles de llevar a la realidad.

2- Gran marca, gran proyecto, gran responsabilidad.

En los dos casos, gestionar una gran proyecto de marketing como una gran restauración de un Ferrari, necesita de un gran acto de responsabilidad, de paciencia y de control de gastos.

3- Se necesita de un equipo experto y competente.

Gestionar un gran proyecto necesita de especialistas en la materia, personas con experiencia y con aptitud en la resolución de problemas. Lo mismo pasa en la restauración de un coche de alta gama.

4- Un pequeño cambio puede suponer grandes repercusiones.

Los cambios pequeños pueden resultar grandes problemas. En los dos casos, suponen obstáculos a solventar.

5- Un vez finalizado el proyecto, es imprescindible cumplir los objetivos marcados.

Un Ferrari restaurado debe estar perfecto, no puede quedar un atisbo de duda sobre su reparación. Sino, no habrá comprador que arriesgue una gran suma de dinero por el coche. Lo mismo pasa con un proyecto de marketing. Si tus interlocutores no estan contentos con el resultado, da por sentado de que el año que viene no va a contar contigo como consultor/proveedor.

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