Quiero un Mini: la compra de un coche basada en un buen mix de producto y marca

Mini coche marca

Desde hace unas cuantas semanas llevo dándole vueltas a que es hora de cambiar de coche. Y eso a pesar de que defiendo que un coche es el bien que más se deprecia y es un continua pérdida de dinero (seguro, reparaciones eventuales, revisiones…) . Actualmente tengo un Opel Vectra Elegance 2.0 del año 2001 de segunda mano y debido a las necesidades de movilidad que tengo, veo que necesito un coche más pequeño y de menor consumo.

La cosa es que me vino a la mente la idea de comprarme un Mini. Como no, una gran referencia dentro de mi cabeza es la película The Italian Job (sí, la versión chunga de Mark Whalberg y no la de Michael Caine). En esta película, los Mini tienen un especial papel y dejan una imagen muy cool de las capacidades del coche.

El Mini ya no es lo que era

Una cosa que quizás me ha influido de mi atracción por el Mini es que un familiar tenía un Mini unas décadas atrás. Y hablaba con mucho cariño de él. Pero ese concepto del Mini difiere mucho del actual.

El Mini de hoy en día es un utilitario premium. Mini pertenece a BMW y eso se nota en el precio del coche. Incluso eso sigue repercutiendo en el ámbito de coches de segunda mano, que es donde teoricamente realizaría mi compra. Los coches de segunda mano de Mini se deprecian con más lentitud.

El Mini de ahora es coche pequeño con un gran diseño. Si analizamos el coche por cada una de sus características, nos daremos cuenta que hay coches similares más baratos que le superan en muchas de ellas, pero … no son un Mini.

Una similitud parecida nos pasa, salvando las distancias, con el iPhone. Diseño y una aparente gran experiencia como usuario nublan la vista de ese consumidor que se siente atraído por la marca y producto y le hacen desechar otras opciones del mercado.

La competencia:  mi percepción de nuevo se acerca al mercado de los teléfonos móviles. No obstante, ambos bienes, coches y teléfonos, se devalúan con facilidad. En este caso, en mi pequeña prospeción del mercado vi una competencia muy a la altura: Opel Adam, Suzuki Swift, Toyota Yaris, Seat Ibiza…

Muchos de ellos son de fabricación más reciente o más baratos en el mercado de segunda mano y en especificaciones tecnicas, podemos encontrar que un Mini de 2006 con el restyling del 2004 puede ser de aparentemente inferior a coches de igual o menor precio en comparación. Pero… no son un Mini y no tienen su diseño (o por lo menos a mi me lo parece).

Cuando el diseño y el precio de reventa son un factor clave

La devaluación de un coche es un problema. Porque si algún día quieres cambiar de coche, hay muchos condicionantes que van a influir en el precio de venta:

– Estado del vehículo.

– Marca y modelo.

– Región y su mercado de segunda mano.

– Precio de reparaciones.

Pero resumiendo, hay una clave en la compra de un coche de segunda mano: si tu coche es cómodo pero feo, lo tendrás complicado de vender, tendrás que bajar el precio. Sí, hay gente que busca coches para ir al trabajo y ya está, pero el problema es que coches feos hay por todos los lados, fiables y además asequibles.

No sólo pasa con los Minis, hay otros modelos de otras marcas que por su diseño, tienden a devaluarse menos… pero como para terminar de escribir este post me he “tirado” 2 semanas, creo que dejaré de momento la reflexión aquí.

Aunque no lo parezca, esto no es un post patrocinado. Pero si BMW me quiere hacer algún obsequio, se lo acepto de buen grado XD.

No, ya en serio, al final me compré el Mini y … de momento contento estoy con él.

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