Soy el décimo quinto patrocinador de la selección, ¿soy la leche, eh?

patrocinio selección

¿Qué bien nos ha ido la cosa en el Mundial, eh? Pues te fastidie o no la eliminación de “la roja”, va a ser que hay personas que se lo han tenido que tomar peor que tú. ¿Y eso por qué? Pues porque se han gastado un dineral en patrocinar a la selección, realizar campañas sobre ello y potenciar la asociación marca-selección española y se les ha jodido su “pedazo de idea” con presupuesto mastodóntico.

Patrocinios multimillonarios

Ojo, que no digo que un patrocinio no sea una buena idea. Pero tiene sentido cuando la inversión y la sinergia con el patrocinado deja un beneficio claro y no hay muchas más marcas que conviertan el entorno publicitario en ruido.

El ruido publicitario del patrocinio

Si yo patrocino a Rafa Nadal y sólo sale en mi anuncio, soy una marca de raquetas y encima la campaña tiene su “aquel”, pues genial. Si patrocinas a Rafa Nadal, pero eres la décima marca que le patrocina y por un suponer, eres una marca de turbinas eólicas y tu campaña se basa en “Patrocinamos a Rafa Nadal, qué ganadores somos”, pues lo siento mucho pero la audiencia va a pensar que tu patrocinio es un FAIL.

Creatividad, diferenciación y riesgo: que miedo dan

Entiendo perfectamente que a nivel profesional, apostar por un patrocinio de una figura representativa a nivel internacional tiene su margen de seguridad y pocos críticos habrán que digan: “Patrocinar al Real Madrid es una mierda, no vamos a tener impacto en una audiencia”. Si pagas X, y recibes 10X porque eres el primer patrocinador, guay. Pero cuando eres el que regala 1 millón de euros a cambio de salir en culo de un pantalón de un equipo de fútbol, pues leñe, hay más alternativas publicitarias posibles.

Creatividad y diferenciación son claves. Que tienes poca pasta para medios, pues invierte en digital. Si algo tiene bueno el sector digital es que sigue siendo barato frente a la publicidad offline y puedes impactar mucho más a audiencias por mucho más dinero, y encima segmentando. Y una campaña creativa digital pues más de lo mismo.

A ver si cambian un poco más la mentes marketinianas corporativas en los próximos años…

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